«Diseñados por el Creador»

El viernes 4 de septiembre a las 20:30, en el Templo de la Universidad Adventista del Plata, la Dra. Maura Brandão realizó una reflexión espiritual centrada en la creación.

En el marco del VI Congreso Sudamericano de Fe y Ciencia, la Dra. Maura Eduarda Lopes Brandão Kümpel, doctora en Ciencias Biológicas y docente en la Faculdade Adventista de Paraná, Brasil, dio una charla titulada “La lógica de la creación”, en la que abordó los orígenes de la Tierra desde una cosmovisión bíblica adventista.

En el marco del VI Congreso Sudamericano de Fe y Ciencia, la Dra. Maura Eduarda Lopes Brandão Kümpel —bióloga por el Centro Universitario Adventista de São Paulo (UNASP) y doctora por la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (USP), docente en Santa Catarina y divulgadora científica en la Revista Ciencia y Religión— presentó la disertación titulada “La lógica de la creación”. Su exposición buscó responder a las dudas planteadas por usuarios en redes sociales sobre la compatibilidad entre la Biblia y la evidencia científica, apoyándose en su experiencia en excavaciones paleontológicas de dinosaurios en Wyoming (Estados Unidos) con la Southwestern Adventist University.

El rol clave de la cosmovisión

Tanto la ciencia como la religión abordan el origen del mundo, pero con métodos distintos: la ciencia analiza los procesos naturales mediante la observación y la experimentación, mientras que la religión ofrece un marco espiritual sobre el origen, el valor y el propósito de la creación. Al estudiar el pasado no existe acceso directo, por lo que la cosmovisión —el conjunto de supuestos previos— resulta determinante para definir los problemas, establecer qué explicaciones son aceptables e interpretar evidencias o fósiles fragmentarios.

Desarrollo de las preguntas fundamentales

1. ¿Crees que Dios creó todo? La fe bíblica no es una creencia irracional; está respaldada por la razón y por la revelación de Dios en la naturaleza (Romanos 1:20, 12:1 y 1 Pedro 3:15), lo que nos convoca a sostener convicciones fundamentadas.

2. ¿Cuál es la edad de la Tierra y del universo? La Biblia enseña que la vida en la Tierra fue creada recientemente en una semana de seis días literales. Aunque dentro del creacionismo existen matices sobre si el universo en su totalidad es antiguo o reciente, se rechaza la evolución darwiniana, pues sostiene que la creación no se basó en la muerte ni en la supervivencia del más apto.

3. ¿Cómo concilias la existencia de los dinosaurios con la Biblia? Los fósiles son reales y demuestran que es posible hacer ciencia de rigor desde una cosmovisión cristiana. Al ser reptiles terrestres, los dinosaurios fueron creados el sexto día (Génesis 1:20-25). El término «dinosaurio» no figura en el texto sagrado porque fue acuñado en el siglo XIX por Richard Owen, y la apariencia atribuida a estos animales suele responder a reconstrucciones interpretadas desde el enfoque del investigador.

4. ¿El ser humano fue creado o evolucionó? El ser humano fue creado directamente por Dios. Las posturas evolutivas presentan inconsistencias en el registro fósil homínido y no logran explicar aspectos humanos complejos como la conciencia moral, la ética y el lenguaje.

La investigadora concluyó que investigar y tener dudas es válido, pero es necesario reconocer los límites del conocimiento humano (Deuteronomio 29:29). Ante un registro del pasado incompleto, la cosmovisión del investigador define la interpretación de los datos, confiando en que los enigmas no resueltos hallarán su respuesta final en el regreso de Jesús.

La Dra. Brandao Brandão participa del Congreso de Fe y Ciencia en la UAP

En el contexto del encuentro de Fe y Ciencia, UAP Noticias dialogó con la Dra. Maura Brandão.

¿Cómo fue que decidiste estudiar Biología?

— Siempre me interesaron las ciencias. De hecho, de pequeña me pasaba tardes enteras leyendo revistas de divulgación científica. De esta manera, surgió mi deseo de convertirme en bióloga. Luego, al finalizar el nivel secundario, obtuve una beca para estudiar en el Centro Universitario Adventista de São Paulo (UNASP). Años más tarde realicé el doctorado allí.

¿Cuál es la importancia de abordar la paleontología desde el ámbito cristiano?

— Es muy importante porque permite comprender cómo transcurrió la historia de la Tierra, ya que no tenemos acceso a ciertos registros. Entonces, a través de la paleontología podemos entender ciertos aspectos, como la diversidad de la vida y del ambiente, incluyendo animales, plantas y toda la biodiversidad. Considero que nos da una idea del tamaño de la creación de Dios porque hay mucho más que no conocemos. Si hoy nos maravillamos con lo que observamos, imaginá si tuviéramos acceso al pasado. Por lo tanto, creo que es fundamental tener un poco más de conocimiento sobre la dimensión de la grandeza de Dios.

¿Por qué es clave saber sobre los dinosaurios como cristianos?

— Personalmente, pienso que los dinosaurios son importantes, especialmente en la cultura pop, ya que existen las películas de Jurassic Park y Jurassic World. De lo contrario, quizás los dinosaurios serían animales extintos, como los trilobites o los mamuts. Sin embargo, en toda la cultura actual hay un gran interés por los dinosaurios. Muchas veces las personas usan los dinosaurios para cuestionar la Biblia. Dicen que no se podría creer en la existencia de los dinosaurios y, al mismo tiempo, en la Biblia. Pero cuando nos detenemos a analizar, observamos que toda la creación de Dios es coherente. Creo que los dinosaurios son importantes porque son un grupo de animales terrestres, también creados por Dios, al igual que los anfibios y los mamíferos. Debido a la cultura pop, las personas muestran más interés por ellos. Pero considero que muchos usan estos animales para cuestionar o distorsionar ciertos conceptos bíblicos.

¿Cuál es la relevancia de estos espacios de fe y ciencia en la UAP?

— En mi opinión, son muy importantes porque muchas personas tienen la imagen de la fe y la ciencia como ámbitos separados. Incluso muchos afirman ser cristianos y científicos. Entonces, dicen que practican la ciencia y que creen en la Biblia, pero no las relacionan entre sí. Sin embargo, sabemos que somos seres integrales e inteligentes. No hay que separar las creencias de la ciencia. Hay muchas maneras de disminuir los llamados “sesgos”. Tenemos la tendencia a interpretar los datos según lo que queremos. Entonces, si quiero obtener un resultado específico, hay aspectos personales que influyen en el experimento. Así, el resultado puede ser equivocado o impreciso, por ejemplo. Sabemos que hay diversas formas de corregir los errores, pero aun así no es perfecto. De alguna manera, en alguna medida, todas las convicciones que tenemos, nuestra cosmovisión, todo va a influir en estas cuestiones. Entonces, es muy importante que tengamos claro que la ciencia tiene sus métodos y su campo de trabajo. La religión también, pero hay varios temas en los que ambos pueden trabajar juntos, como los orígenes.

¿Cómo fue tu experiencia acá en la Universidad Adventista del Plata?

— Todo es muy lindo e interesante. Hace veinte años visité la UAP con el coro cuando estudiaba en la UNASP. En verdad, tener una institución adventista de este porte en Argentina es un orgullo. Nuestra educación adventista es potente, poderosa, íntegra, competente.

Compartir: