Del 14 al 15 de octubre se realiza este encuentro, una iniciativa organizada por la Fundación Barceló, la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU), la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y la Universidad Adventista del Plata (UAP).
En esta edición, el encuentro ha adoptado un formato híbrido que combina actividades virtuales y talleres presenciales, con el propósito de fortalecer el intercambio académico entre estudiantes, docentes, investigadores, graduados y profesionales del área.
El Dr. Daniel Heissenberg, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UAP, destacó que esta propuesta surgió del vínculo entre las instituciones y de la necesidad de crear un espacio común para las distintas carreras del ámbito sanitario. «Está pensado para todas las carreras de la salud, como Medicina, Enfermería, Nutrición, Kinesiología y Odontología, entre otras», explicó.
La iniciativa comenzó en 2023 con su primera edición en Rosario. La segunda tuvo lugar en la UAP y la tercera se desarrolló en la UAI, en Buenos Aires. A lo largo de sus ediciones, el Congreso consolidó una dinámica de colaboración interuniversitaria que se renueva cada año y, según el Dr. Heissenberg, permite que las instituciones participantes salgan enriquecidas de cada experiencia.
En esta cuarta edición, las actividades del miércoles 14 se desarrollaron en modalidad virtual, mientras que las del jueves 15 están destinadas a espacios presenciales para talleres y propuestas prácticas en la Fundación Barceló. Esta modalidad amplió las posibilidades de participación y mantuvo instancias de formación aplicada para los asistentes.
El programa aborda temáticas vinculadas con la salud digital, la inteligencia artificial aplicada al ámbito sanitario, la salud mental y el bienestar integral, la sustentabilidad y la salud ambiental, así como la simulación clínica y el trabajo interdisciplinario.
Al referirse a la salud mental, el Dr. Daniel Heissenberg señaló que se trata de una problemática cuyo crecimiento genera preocupación en los distintos ámbitos sanitarios. Si bien identificó la pandemia como un factor que la intensificó, advirtió que sus consecuencias requieren atención sostenida. En este sentido, remarcó la importancia de incorporar estas discusiones en la formación de los futuros profesionales.
Otro de los ejes está dedicado a la relación entre el medio ambiente y la salud humana. El decano subrayó que ambos aspectos están estrechamente vinculados y mencionó diferentes formas de contaminación —del aire, del agua y del suelo, así como la lumínica y la sonora— que pueden incidir en el bienestar de las personas. También destacó la necesidad de considerar los problemas ambientales específicos de cada comunidad y promover entornos saludables.
Por su parte, la simulación clínica se presenta como una estrategia consolidada en la enseñanza y la evaluación de las carreras de Ciencias de la Salud. Mediante actividades prácticas y el análisis de situaciones clínicas, estas propuestas permiten fortalecer las competencias profesionales y el trabajo coordinado entre distintas disciplinas.
Además de las conferencias, los conversatorios y las mesas de diálogo, el Congreso incluye talleres orientados a la práctica profesional, como el análisis de casos, la colocación de vías periféricas y la reanimación cardiopulmonar. También se incorporaron formatos de exposiciones breves, similares a las charlas TED, que buscan comunicar ideas de manera clara, dinámica y directa.
Entre las propuestas, se destacaron la mesa de graduados, en la que profesionales de distintas carreras comparten sus experiencias de inserción laboral y los desafíos de sus primeros años de ejercicio profesional, y las olimpiadas de Anatomía, que promueven una competencia académica entre estudiantes de las instituciones participantes.
Asimismo, el espacio científico brinda a los alumnos la oportunidad de presentar trabajos de investigación, lo que favorece el desarrollo de habilidades vinculadas a la producción y la comunicación del conocimiento.
El Dr. Heissenberg destacó especialmente el protagonismo de los estudiantes en la organización del evento. Según explicó, uno de los objetivos es que los propios alumnos se involucren activamente en la planificación y el desarrollo de las actividades, así como que aprovechen las oportunidades de aprendizaje que ofrece el encuentro.
La participación de la UAP también se refleja en la intervención de sus docentes. Un grupo de seis profesores de la institución participa en actividades académicas, como exposiciones, moderación de espacios y conversatorios junto con representantes de las demás universidades.
Para el decano, el valor de esta iniciativa no se limita a las dos jornadas del encuentro, sino que se extiende a las oportunidades de cooperación que surgen entre las instituciones. «Cada encuentro fortalece nuestros vínculos y nos acerca mediante proyectos compartidos de extensión e investigación», expresó.
La quinta edición del Congreso está prevista para 2027 en Rosario, ciudad donde se originó esta propuesta, con motivo de su quinto aniversario.



