La misión, la comunicación y la preparación como nuevos desafíos en el voluntariado

La misión, la comunicación y la preparación como nuevos desafíos en el voluntariado

Durante el I Will Go Argentina realizado en la Universidad Adventista del Plata (UAP), el Pr. Jorge Rampogna y el Mag. Carlos Magalhães reflexionaron sobre las nuevas formas de compartir el evangelio, el papel de las plataformas digitales en la misión y la importancia de desarrollar los talentos antes de que surjan las oportunidades de servicio.

Ambos referentes, vinculados al área de comunicación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Sudamérica, participaron de distintas instancias del programa y compartieron con estudiantes de la Universidad Adventista del Plata (UAP) algunas perspectivas sobre la misión digital. El Pr. Rampogna se desempeña como director del Departamento de Comunicación de la División Sudamericana y el Mag. Magalhães es director de Estrategias Digitales de la misma División, con sede en Brasilia, Brasil.

Proyecto evangelístico audiovisual ONE VOICE
Presentación del proyecto audiovisual ONE VOICE 27.

Durante su visita a la UAP, los comunicadores también dialogaron sobre el proyecto mundial One Voice 27, iniciativa que busca movilizar a la Iglesia Adventista para compartir un mensaje de esperanza bajo una misma identidad comunicacional.

En ese contexto, el Mag. Magalhães presentó la realidad de una “iglesia invisible”: personas que se acercan a la fe a través de las redes sociales y otros espacios digitales, muchas veces sin establecer un contacto presencial con una comunidad religiosa.

«Hay mucha gente que hoy se conecta con la fe o con la religión a través de los medios sociales, medios digitales, y muchas de ellas no conocemos quiénes son», explicó. Para el especialista, esta realidad plantea un nuevo desafío pastoral: reconocer a quienes están detrás de las pantallas y comprender que también necesitan acompañamiento y cuidado.

El Pr. Rampogna, por su parte, destacó que la misión digital no debería entenderse como una alternativa secundaria, sino como una posibilidad concreta de llegar a las personas allí donde ya se encuentran.

«Todos podemos hacer misión digital», señaló. A partir de esta idea, planteó que la misión no debería comenzar únicamente cuando una persona tiene la posibilidad de viajar a otro país o territorio. «La misión tiene que comenzar aquí y ahora», afirmó.

La realidad argentina ofrece un escenario particular para este desafío. Según explicó el Pr. Rampogna durante la entrevista, las personas pasan en promedio más de ocho horas al día conectadas a internet. Redes sociales, plataformas de video, servicios de streaming y videojuegos forman parte de los espacios digitales en los que transcurre buena parte de la vida cotidiana.

Para el comunicador, esto obliga a pensar de manera responsable cómo utilizar esos canales. «Si ya tengo una cuenta de red social para hablar de Cristo, hay algunos que están hablando de autos, hay otros que están hablando de moda, hay otros que están hablando de salud, ¿por qué yo no puedo hablar de Cristo?», planteó.

Sin embargo, aclaró que la presencia digital también requiere criterios éticos y bíblicos. El desafío no consiste simplemente en ocupar todas las plataformas disponibles, sino en preguntarse desde qué principios y con qué propósito se utilizan.

El Mag. Carlos Magalhaes impartiendo el taller Misión en el mundo digital.
El Mag. Carlos Magalhães impartiendo el taller: Misión en el mundo digital.

Dentro de este escenario, el Mag. Magalhães destacó especialmente el potencial de las producciones audiovisuales. Películas y series pueden convertirse en herramientas para establecer un primer contacto con personas que quizá no responderían de la misma manera a un abordaje religioso directo.

El especialista explicó que diversas iniciativas adventistas en distintas regiones del mundo están desarrollando contenidos audiovisuales con este propósito. En este campo se encuentra también Feliz7Play, una plataforma de contenidos de la Iglesia Adventista que busca utilizar el entretenimiento y las producciones audiovisuales como una vía para transmitir valores y mensajes cristianos.

«Las películas están hoy trayendo oportunidades para que las personas conozcan la Biblia y el cristianismo», señaló el Mag. Magalhães, especialmente al referirse a contextos donde hablar abiertamente de Jesús puede resultar difícil.

El comunicador definió este escenario como una nueva “ventana” misionera: las pantallas. Mientras tradicionalmente se ha hablado de la ventana 10/40 para referirse a una región geográfica que concentra una gran cantidad de personas aún no alcanzadas por el evangelio, el Mag. Magalhães propuso pensar también en una “ventana 24/7”, en referencia a la presencia permanente de las pantallas en la vida contemporánea.

Detrás de esa conexión permanente también identificó una realidad social, la soledad. Según el Mag. Magalhães, muchas personas pasan horas frente a sus dispositivos sin contar necesariamente con vínculos significativos. En ese contexto, los contenidos digitales pueden contribuir a generar un encuentro diferente y acercar un mensaje de esperanza.

Prepararse antes de que llegue la oportunidad

El diálogo también abordó uno de los principios centrales del I Will Go: la preparación de quienes desean participar de la misión.

El Pr. Rampogna expresó que la preparación no debería comenzar cuando aparece una oportunidad concreta de viajar o servir en otro lugar. «No tenés que prepararte para ir a la misión; tenés que prepararte antes de decidir ir a la misión».

Pr. Jorge Rampogna en su participaci{on en una de las plenarias del congreso.
Pr. Jorge Rampogna en su participación de la Plenaria 5 durante el Congreso.

Su propia historia en la UAP se convirtió en un ejemplo de esa convicción. Durante sus primeros años en la institución, el Pr. Rampogna trabajó en la radio universitaria. Recordó que, en aquel entonces, todavía no se sentía preparado para hablar frente a un micrófono. Sin embargo, comenzó a desarrollar sus habilidades mediante la práctica y la formación.

Desde el mismo espacio donde años atrás se había preguntado cómo alcanzar a más personas con el evangelio, comenzó a prepararse para comunicar. Con el tiempo, esa experiencia lo llevó a trabajar en proyectos radiales en distintas regiones de Argentina y posteriormente a desempeñarse en Nuevo Tiempo, una de las principales redes de comunicación de la Iglesia Adventista.

«Yo no esperé a ver si podía presentar, no esperé a ver si podía hablar», recordó. Su experiencia lo llevó a formular una recomendación para quienes participaron del I Will Go: desarrollar con excelencia aquello que tienen actualmente en sus manos.

«Intentá ser el mejor en aquello que estás haciendo», aconsejó.

La preparación no debería estar condicionada a conocer de antemano cuál será el próximo destino. «Dios te da la oportunidad cuando ya te preparaste para la oportunidad», expresó.

El Mag. Magalhães coincidió en la importancia de estos espacios de capacitación. Entre sus participaciones en el I Will Go se encontraba una instancia dedicada al uso de la inteligencia artificial para la misión, con el objetivo de explorar cómo las nuevas tecnologías pueden ser utilizadas para comunicar el evangelio.

Una misión que comienza hoy

Las plataformas digitales no reemplazan el encuentro humano ni eliminan la necesidad de una misión presencial, pero abren nuevos caminos para comunicar, acompañar y compartir esperanza. Para hacerlo de manera efectiva, señalaron los comunicadores, es necesario conocer las herramientas, comprender a las audiencias y desarrollar los talentos con responsabilidad.

Desde las aulas y estudios de la UAP hasta las plataformas que acompañan diariamente a millones de personas, el desafío planteado durante el encuentro fue: no esperar a que llegue el momento de servir para comenzar a prepararse, sino reconocer que la misión puede comenzar en el lugar donde cada persona ya está, con los talentos y herramientas que tiene hoy.

Compartir: