La Dra. Magaly Pereyra, docente de la Universidad Adventista del Plata (UAP) y ginecóloga en el Sanatorio Adventista del Plata (SAP), destacó la importancia de los controles periódicos, la prevención y el acceso a información confiable en una entrevista para UAP Noticias.
La iniciativa de dedicar octubre a esta causa surgió hace varias décadas y se extendió internacionalmente mediante campañas de información, actividades educativas y acciones para facilitar el acceso a los controles. En este contexto, el 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama.
La Dra. Pereyra valoró los avances de estas campañas y mencionó, entre sus aportes, la presencia de mamógrafos móviles en localidades con dificultades de acceso a los servicios de salud. Asimismo, destacó que la concientización debe sostenerse durante todo el año e involucrar tanto a los profesionales sanitarios como a las familias y a la comunidad.
La importancia de detectar a tiempo
La especialista explicó que el cáncer de mama es una enfermedad multifactorial, cuyo desarrollo puede estar relacionado con factores hormonales, ambientales y de estilo de vida. También señaló que los avances en las técnicas de diagnóstico permiten identificar lesiones cada vez más pequeñas, incluso antes de que se manifiesten los síntomas.
Uno de los principales obstáculos para el diagnóstico inicial es la creencia de que, si no hay dolor ni molestias, no es necesario realizarse estudios. Sin embargo, algunas lesiones pueden desarrollarse sin signos evidentes, lo que refuerza la importancia de los controles médicos periódicos.
«Es fundamental destacar que la detección temprana del cáncer de mama aumenta significativamente las posibilidades de un tratamiento exitoso y de curación», afirmó la Dra. Magaly Pereyra, al referirse a la necesidad de cambiar la percepción de la enfermedad y de evitar que el miedo al diagnóstico se convierta en una barrera para la consulta.
En este sentido, también advirtió sobre la circulación de información falsa relacionada con la mamografía, que puede generar desconfianza y desalentar su realización. La especialista destacó que los estudios de diagnóstico por imágenes y la intervención de profesionales capacitados permiten detectar alteraciones en etapas tempranas y mejorar las posibilidades de tratamiento.
Controles adecuados para cada etapa de la vida
Durante la entrevista, la Dra. Pereyra explicó que la edad de inicio y la frecuencia de los estudios deben considerar los antecedentes personales y familiares de cada paciente. Según indicó, puede considerarse una mamografía de base entre los 35 y los 40 años, mientras que a partir de los 40 los controles suelen realizarse anualmente, de acuerdo con la evaluación médica.
En mujeres con antecedentes familiares directos de cáncer de mama, puede ser necesario iniciar los estudios antes. La especialista señaló que, en determinados casos, se recomienda iniciar el seguimiento diez años antes de la edad a la que se diagnosticó la enfermedad en el familiar, siempre bajo orientación profesional.
También destacó la utilidad de la ecografía mamaria como complemento de la mamografía, especialmente en mujeres jóvenes, cuyas mamas suelen presentar mayor densidad. La elección de los estudios y su periodicidad deben definirse según las características y necesidades de cada paciente.
Por otra parte, recordó que el autoexamen puede ayudar a reconocer cambios en las mamas, pero no reemplaza los controles clínicos ni los estudios indicados por los profesionales de la salud.
Prevenir también es adoptar hábitos saludables
La Dra. Pereyra distinguió dos dimensiones de la prevención. La prevención primaria comprende las acciones destinadas a reducir los factores de riesgo modificables, mediante hábitos como la actividad física regular, una alimentación saludable y el cuidado del peso corporal. La prevención secundaria, en cambio, se centra en la detección temprana a través de los controles y estudios correspondientes.
La especialista subrayó que no todos los factores de riesgo pueden modificarse y que recibir un diagnóstico no debe convertirse en motivo de culpa. Por eso, invitó a la población a asumir el cuidado de la salud desde una perspectiva integral, sin atribuir la enfermedad exclusivamente a las decisiones individuales.
«Es importante dejar de lado el miedo, tomar conciencia de cuidar nuestro cuerpo y asumir la responsabilidad de realizar controles médicos periódicos», expresó la ginecóloga al alentar a quienes postergan sus estudios a acudir a los servicios de salud.
Asimismo, remarcó que la prevención no debe quedar únicamente en manos de los ginecólogos. Otros profesionales sanitarios también pueden contribuir a generar conciencia y recordar la importancia de los controles, al igual que los familiares y las personas cercanas.
Una responsabilidad compartida
Hacia el cierre de la entrevista, la Dra. Pereyra valoró los espacios de difusión que permiten abordar el cáncer de mama y acercar información a la comunidad.
También consideró que cada instancia de información puede ayudar a que más personas reconozcan la importancia de los controles y acompañen a quienes aún no han incorporado estas prácticas.



