En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, conmemorado cada 31 de mayo, la Dra. Mariana Elizabeth Alfaro dialogó con UAP Noticias acerca de los efectos del consumo de tabaco y de los nuevos dispositivos de administración de nicotina.
La Dra. Alfaro, médica clínica, especialista en tabaquismo y docente de la Universidad Adventista del Plata (UAP) en las cátedras de Promoción de la Salud, Introducción a la Investigación y Toxicología, y en el posgrado de Cardiología Clínica, destacó la importancia de esta fecha para generar conciencia sobre una problemática que continúa siendo una de las principales causas prevenibles de enfermedad y muerte en el mundo.
Durante la entrevista, explicó que el uso del tabaco tiene una larga historia que se remonta a las civilizaciones precolombinas. Sin embargo, señaló que el conocimiento científico acumulado a lo largo de los años ha demostrado con claridad los graves daños que produce sobre la salud.
«Cada año las campañas buscan concientizar sobre distintos aspectos del tabaquismo. Hoy sabemos que esta adicción provoca alrededor de ocho millones de muertes anuales en todo el mundo», afirmó.
Nuevos productos, viejos riesgos
Uno de los principales ejes de la conversación estuvo centrado en el crecimiento del uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos entre adolescentes.
Según explicó la especialista, estos dispositivos suelen presentarse como alternativas menos dañinas que el cigarrillo tradicional, aunque las investigaciones científicas han demostrado que no son inocuos.
«Los vapeadores contienen líquidos con diferentes sustancias, aromatizantes y nicotina. Aunque muchas veces se promocionan como vapor, en realidad generan aerosoles de micropartículas que impactan directamente en los pulmones», explicó.
La profesional señaló que, tras más de una década de uso masivo de estos productos, ya se observan casos de daño pulmonar severo asociados al vapeo. Además, indicó que se han identificado diversas sustancias cancerígenas en su composición.
La preocupación se incrementa debido a que estos dispositivos suelen estar diseñados con colores llamativos, aromas agradables y formatos discretos, características que facilitan su aceptación entre los jóvenes.
«Hoy vemos vapeadores que se esconden fácilmente en la mano y que tienen sabores atractivos como frutas o golosinas. Todo esto apunta especialmente a captar nuevos consumidores», advirtió.
La nicotina, una sustancia altamente adictiva
La Dra. Alfaro explicó que, más allá de la forma de consumo, el principal problema sigue siendo la nicotina, considerada una de las sustancias con mayor capacidad adictiva.
«La capacidad adictiva de la nicotina es comparable a la de drogas como la cocaína o la heroína. Lo que sucede es que históricamente ha sido una droga socialmente aceptada», señaló.
Además, remarcó que la exposición temprana a la nicotina puede generar alteraciones en el desarrollo cerebral de los adolescentes, cuyos sistemas neurológicos aún se encuentran en proceso de maduración.
En este sentido, expresó preocupación por los datos internacionales que indican un crecimiento sostenido del consumo de vapeadores entre jóvenes de entre 13 y 15 años.
La importancia de la prevención y el acompañamiento familiar
La especialista destacó que las familias cumplen un rol fundamental en la prevención del consumo.
«Los adolescentes suelen actuar buscando aceptación social. Por eso es importante conocer sus grupos de amigos, fomentar actividades deportivas, recreativas y espacios de conexión fuera de las pantallas. Todo eso funciona como un factor protector», sostuvo.
Asimismo, recomendó a los padres informarse sobre estos dispositivos para poder reconocerlos y dialogar con sus hijos acerca de sus riesgos.
«Muchas veces los padres compran un vapeador pensando que es algo inofensivo porque desconocen sus efectos reales. La información es una herramienta clave para prevenir», afirmó.
Dejar de fumar: un desafío posible
La Dra. Mariana Elizabeth Alfaro también se refirió al proceso de abandono del tabaco, subrayando que se trata de un camino complejo pero alcanzable cuando existe motivación y acompañamiento profesional.
«El primer paso es que la persona quiera dejar de fumar. No existe una solución mágica, pero sí tratamientos efectivos que ayudan a controlar la ansiedad, modificar hábitos y generar nuevos estilos de vida», explicó.
En este sentido, destacó la importancia de acudir a profesionales especializados en tabaquismo y recordó que actualmente existen estrategias terapéuticas basadas en evidencia científica que combinan abordajes médicos, conductuales y, cuando es necesario, farmacológicos.
Además, remarcó el valor del trabajo interdisciplinario en el acompañamiento de los pacientes, integrando médicos, psicólogos, profesionales de la actividad física y otros especialistas según cada caso.
Finalmente, la docente de la Universidad Adventista del Plata hizo un llamado a fortalecer la educación y la prevención, especialmente entre niños y adolescentes.
«Cuando los jóvenes comprenden cómo funcionan estas industrias y entienden que detrás de estos productos existe una estrategia para generar dependencia, desarrollan una mirada más crítica. Por eso necesitamos brindarles información clara y basada en evidencia», concluyó.



