La Universidad Adventista del Plata (UAP), a través del Hub de Innovación y del Instituto de Investigación en Ingeniería y Sistemas (INIS), avanza en el desarrollo de un brazo robótico destinado a la simulación académica en cirugías laparoscópicas.
El proyecto, realizado en conjunto con el Laboratorio de Fabricación Digital (FabLab) de la Institución, busca fortalecer la formación práctica de los estudiantes del área de salud mediante tecnología desarrollada íntegramente dentro de la Universidad.
Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa es que el proyecto está siendo llevado adelante por estudiantes de la carrera de Ingeniería en Sistemas que realizaron sus prácticas profesionales en el Hub de Innovación. Los alumnos de quinto año, participaron del diseño, investigación y construcción del prototipo durante las 400 horas correspondientes a sus pasantías profesionales.
El desarrollo surgió a partir de una necesidad planteada por el Dr. Fernando Coronel, docente de Medicina y titular de la cátedra de Cirugía en la Facultad de Ciencias de la Salud (FCS) de la UAP, vinculada al fortalecimiento del Centro de Simulación de la Facultad. Actualmente, el espacio cuenta con simuladores para prácticas laparoscópicas, pero el crecimiento de la cirugía robótica en distintos países impulsó la idea de incorporar nuevas herramientas de formación académica.
«Queremos dar una introducción a la cirugía robótica a los alumnos, entendiendo que sistemas como el robot Da Vinci son inaccesibles económicamente para un centro académico de simulación», explicó el Mag. Sebastián Calderón, docente de la carrera de Ingeniería de la UAP. El objetivo es crear un brazo robótico funcional, accesible y adaptable al ámbito educativo.
El proyecto combina electrónica, programación, modelado e impresión 3D. Desde el FabLab se trabaja en la fabricación de las piezas físicas del brazo mediante impresión 3D, mientras que el equipo del INIS desarrolla toda la parte electrónica y de control del sistema. Entre los componentes utilizados se encuentran placas programables, motores de precisión, joysticks similares a controles de videojuegos y mecanismos diseñados específicamente para replicar los movimientos quirúrgicos.
Según detalló el Mag. Calderón, el proceso implicó meses de investigación y prueba de diferentes sistemas mecánicos y electrónicos. Uno de los mayores desafíos fue recrear el denominado “punto central de movimiento”, mecanismo que permite que la pinza quirúrgica se mueva con precisión dentro del cuerpo humano, evitando movimientos bruscos.
En ese contexto, la participación de los estudiantes resultó clave. Desde diciembre de 2025, los jóvenes trabajaron en la resolución de problemas mecánicos, programación de motores y diseño estructural del brazo robótico. El proyecto no contaba con modelos previos ni guías específicas, por lo que gran parte del desarrollo se construyó a partir de investigación propia.
«Fue un trabajo completamente desde cero. Los chicos tuvieron que investigar, aprender y resolver situaciones que incluso nosotros tampoco sabíamos cómo solucionar», señaló el Mag. Calderón.
Como parte del proceso de aprendizaje, el grupo participó recientemente de la Novena Jornada de Cirugía Robótica, instancia que les permitió conocer de cerca el funcionamiento de los robots utilizados actualmente en intervenciones quirúrgicas reales. Allí pudieron observar herramientas, sistemas de movilidad y pinzas quirúrgicas que les brindaron nuevas perspectivas para mejorar el diseño del prototipo.
A partir de esa experiencia, el equipo comenzó a trabajar en la incorporación de movimientos más precisos y realistas. Incluso, evalúan la posibilidad de conseguir “pinzas muertas” del robot Da Vinci, instrumentos que ya no pueden utilizarse en cirugías reales, pero sí en simulación académica, para integrarlas al desarrollo universitario.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su etapa final de diseño y ensamblaje. Según estiman sus creadores, el avance general ronda entre el 70 y el 80 %. Ya fueron completadas las etapas de investigación, electrónica y programación, mientras continúan ajustando detalles mecánicos vinculados al movimiento del brazo y la articulación de la pinza.
Esta experiencia representa mucho más que un desarrollo tecnológico: constituye una instancia formativa integral para los estudiantes involucrados. La iniciativa les permitió trabajar en resolución de problemas reales, investigación aplicada, innovación y trabajo interdisciplinario.
«Son cuestiones que no se aprenden solamente en el aula. Los estudiantes tuvieron la posibilidad de participar en un proyecto real, vinculado al ámbito de la salud y con un impacto concreto en la formación académica», expresó el Mag. Sebastián Calderón.
Además del valor educativo, el proyecto busca convertirse en una herramienta accesible para la enseñanza de cirugía robótica dentro de la UAP, abriendo nuevas posibilidades para la simulación médica y la integración entre tecnología y salud.
Una vez finalizado el prototipo funcional, se compartirá material audiovisual para mostrar el proceso de desarrollo y funcionamiento del brazo robótico creado por estudiantes de la institución.



