Tras la finalización de la campaña de verano de colportaje 2025-2026, más de 300 jóvenes participaron de un encuentro especial en la Universidad Adventista del Plata (UAP), organizado por el Instituto de Desarrollo del Estudiante Colportor (IDEC).
La actividad, organizada por el Lic. Jonathan Pinto Capriles, director del IDEC, tuvo como objetivo recibir a los estudiantes que regresaron al campus luego de varios meses de trabajo misionero, además de integrar a los nuevos participantes que no habían podido sumarse a instancias previas.
Según explicó el Lic. Pinto Capriles, la mayoría de los colportores concluye su labor a mediados de marzo, tras completar etapas de ventas y cobranzas. «Queríamos generar un espacio no solo de bienvenida, sino también de gratitud a Dios, porque fue un verano desafiante, pero lleno de experiencias significativas», señaló.
Durante la campaña, alrededor de 230 jóvenes trabajaron en distintos puntos de Argentina, mientras que el resto lo hizo en Uruguay y otros países, manteniendo cifras similares a las de años anteriores. Entre los principales desafíos, el director mencionó el contexto económico, que influyó en la disposición de las personas a adquirir materiales impresos en un escenario cada vez más digitalizado.
A pesar de ello, destacó el impacto de la actividad: «El colportaje sigue siendo un milagro. Los estudiantes no solo venden libros, sino que llevan un mensaje integral que abarca la salud física, mental y espiritual». En ese sentido, compartió testimonios de jóvenes que encontraron personas dispuestas a iniciar estudios bíblicos, e incluso casos donde se concretaron decisiones de fe.
El colportaje, además de su dimensión misionera, representa una herramienta clave para el financiamiento de los estudios universitarios. A través de este sistema, los estudiantes pueden acceder a becas que les permiten costear desde profesorados hasta carreras como Medicina u Odontología.
El encuentro, inspirado en el concepto de “descanso y renovación” tras la misión, incluyó un espacio de merienda, testimonios y oración. La convocatoria superó las expectativas y reunió a decenas de participantes que compartieron aprendizajes y experiencias vividas durante el verano.
«En tres meses, muchos jóvenes experimentan cambios profundos en su carácter, en su forma de relacionarse y en su vida espiritual. Es una experiencia transformadora», afirmó el Lic. Pinto Capriles.
Dentro del desarrollo del cuatrimestre, se proyectan las próximas actividades: la tradicional Cena de la Victoria, prevista para el 3 de mayo, y la Semana del Colportaje, que se desarrollará del 4 al 8 del mismo mes.
Con presencia en distintos puntos del país, desde el norte argentino hasta la Patagonia, este programa continúa consolidándose como una de las iniciativas más significativas para la formación integral de los jóvenes dentro de la Iglesia y la Universidad.



