La Universidad Adventista del Plata (UAP) fue sede esta semana de una nueva instancia de formación del programa One Year in Mission (OYIM), una iniciativa internacional que convoca a jóvenes a dedicar un año de voluntariado en distintos contextos de servicio.
El encuentro contó con la participación del Pr. Nicolás Luna, actual director de Jóvenes y Comunicación de la Unión Argentina de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, quien destacó el impacto del proyecto en la vida de los participantes: «Es una experiencia que no solo forma en lo práctico, sino que transforma la vida espiritual de los jóvenes», señaló.

El programa, que se desarrolla a nivel mundial desde 2013, promueve la participación de voluntarios en proyectos de servicio en grandes ciudades y distintas comunidades. En Argentina, la iniciativa reúne cada año a equipos de jóvenes que son enviados a diversos puntos del país para trabajar en áreas como plantación de iglesias, revitalización de congregaciones y desarrollo de centros de influencia.
En esta edición, más de 50 jóvenes provenientes de distintas provincias, e incluso del exterior, participaron de un entrenamiento intensivo en el campus universitario. La capacitación incluyó instancias teóricas y prácticas sobre evangelismo, estudios bíblicos, trabajo comunitario y fortalecimiento espiritual.
«El objetivo no es solo lo que van a hacer durante este año, sino lo que este proceso va a generar en sus vidas», explicó el Pr. Luna, al subrayar que el lema del programa apunta a una misión que trasciende el tiempo, un año de servicio con impacto para toda la vida.
Tras completar esta etapa formativa, los voluntarios comenzarán a desplegarse en sus destinos asignados en distintas regiones del país, como Córdoba, Salta, Neuquén, San Juan y Buenos Aires. Allí se integrarán a comunidades locales y desarrollarán proyectos específicos en articulación con iglesias y organizaciones.
Además del enfoque misionero, el programa contempla el crecimiento integral de los participantes, fomentando valores como la responsabilidad, la convivencia y el compromiso social.
La realización de esta capacitación en la UAP refuerza el vínculo entre la formación académica y el servicio, consolidando a la institución como un espacio clave para el desarrollo de iniciativas que buscan impactar tanto en la comunidad como en la vida de los jóvenes.



