Universidades adventistas consolidan un consorcio para impulsar la innovación y el emprendimiento

Universidades adventistas consolidan un consorcio para impulsar la innovación y el emprendimiento

El Mag. Nicolás Quaranta, secretario Académico de la Universidad Adventista del Plata participó en la conformación de una red internacional que busca transformar la manera en que las instituciones educativas generan y aplican el conocimiento.

Se trata de NEST X – Adventist Innovation Network, un consorcio que reúne a universidades adventistas de América con el objetivo de fortalecer la innovación, el emprendimiento y el trabajo colaborativo.

La iniciativa tomó forma durante un congreso sobre desarrollo productivo y creatividad aplicada realizado en Andrews University, Estados Unidos, donde el Mag. Quaranta fue parte del encuentro constitutivo junto a representantes de instituciones de Sudamérica, Iberoamérica y Norteamérica, y el acompañamiento del Dr. Sócrates Quispe, director asociado de Educación Adventista de la Asociación General de la Iglesia Adventista.

Representantes de universidades adventista del continente americano presentes en la asamblea NEST X.
Representantes de universidades adventistas del continente americano presentes en la asamblea NEST X.

NEST X nace con la misión de promover la colaboración universitaria para el desarrollo de proyectos de innovación, investigación aplicada y transferencia de conocimiento, con un fuerte énfasis en el impacto comunitario. En ese sentido, el consorcio busca articular esfuerzos que hasta ahora se desarrollaban de manera aislada en cada institución.

«Las universidades ya veníamos trabajando en estos temas, pero este espacio nos permite unir capacidades, compartir recursos y potenciar el alcance de nuestras iniciativas», explicó el Mag. Quaranta, quien además forma parte de la comisión ejecutiva del Consorcio Asociación para la Formación, Investigación y el Desarrollo del Emprendimiento en Entre Ríos (AFIDEER).

La red funcionará como una plataforma de cooperación orientada a identificar necesidades comunes, generar soluciones innovadoras y facilitar el intercambio de experiencias. Entre sus principios rectores se destacan la colaboración abierta, la búsqueda de valor diferencial en los proyectos —el llamado “factor X”— y el compromiso con el desarrollo sostenible de las comunidades.

El nombre NEST X sintetiza esta visión: por un lado, remite al concepto de “nido”, asociado a incubadoras de ideas y proyectos; por otro, incorpora la noción de innovación como elemento distintivo capaz de generar impacto real.

En términos operativos, el consorcio ya definió sus primeras líneas de acción. Una de ellas es la elaboración de un relevamiento de capacidades institucionales, que permitirá construir un mapa de fortalezas dentro de la red. Esto facilitará, por ejemplo, que una universidad pueda apoyarse en otra para desarrollar proyectos específicos o asesorar a emprendedores en áreas donde no posee experiencia directa.

Además, se proyecta la creación de contenidos formativos colaborativos, programas de capacitación internacional y espacios de intervención conjunta en organizaciones y comunidades. Todo ello con el propósito de trasladar el conocimiento académico a soluciones prácticas.

«El desafío es que lo que producimos en la Universidad no quede solo en el aula, sino que llegue a la sociedad y responda a problemáticas concretas», señaló el Mag. Quaranta.

Desde la UAP destacan que esta iniciativa refuerza el rol de la Extensión universitaria y amplía las posibilidades de vinculación con el entorno. Al mismo tiempo, implica un cambio en la cultura institucional, al promover dinámicas de trabajo más abiertas y colaborativas.

«Innovar también es aprender a compartir, a construir con otros. No siempre es sencillo, pero es un paso necesario y muy valioso», agregó el académico.

Con una agenda de trabajo ya en marcha y reuniones periódicas establecidas, NEST X comienza su recorrido con expectativas de crecimiento sostenido. Para la UAP formar parte de este espacio representa no solo una oportunidad de desarrollo institucional, sino también una plataforma para ampliar su aporte a nivel regional e internacional.

El propósito es claro: convertir el conocimiento en acción y la colaboración en motor de transformación.

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