El 26 de septiembre, esta escuela formadora de la Universidad Adventista del Plata (UAP) conmemoró un nuevo aniversario. A lo largo de más de un siglo, la institución ha consolidado una trayectoria caracterizada por la excelencia académica, la innovación y el compromiso con el cuidado integral del paciente.
Un hito ligado a los orígenes institucionales
La historia de la formación en Enfermería en Libertador San Martín se remonta a 1908, año en el que nació, en paralelo al Sanatorio Adventista del Plata (SAP). En sus inicios, el hogar de los enfermeros funcionaba dentro de la misma estructura del sanatorio, hasta que la formación se integró al ámbito académico del entonces Colegio Adventista del Plata (CAP), hoy Universidad Adventista del Plata (UAP).
Esta coincidencia histórica vincula estrechamente el desarrollo de la carrera con el crecimiento de la universidad y de la comunidad local, y consolida una identidad compartida centrada en el servicio.

Trayectoria, acreditación y evolución académica
Al evaluar los hitos de la carrera, la Mag. Patricia Robledo, actual directora de la carrera de Enfermería, destaca las transformaciones vividas, especialmente en la última década, marcada por exigentes procesos de acreditación nacionales e internacionales.
En su evolución histórica, destacó el dictado del primer curso de auxiliares de enfermería, entre 1983 y 1984, impulsado por la Dra. Karen Wensell , un programa intensivo que sentó las bases operativas para el desarrollo curricular posterior. A lo largo de las décadas, la dirección de la escuela estuvo marcada por la impronta de referentes como Josefa Floridia, a quien se le rindió homenaje tras su fallecimiento, Blanca Iturbide, Daniel Gutiérrez y Judith Figueiras, quienes contribuyeron a preservar los principios, los valores y la cosmovisión cristiana de la salud.
En este marco de celebración, la Mag. Robledo consideró que el factor distintivo de la propuesta académica de la UAP radica en el enfoque centrado en la persona: «Se trata del cuidado integral y de atender al paciente con un enfoque humanizado. Formar enfermeros es un compromiso que implica brindarles herramientas para posicionarse en los ámbitos profesional, institucional y comunitario».
Innovación tecnológica y vocación misionera
La propuesta educativa actual combina la preparación frente a las nuevas exigencias del sistema de salud con la impronta del servicio comunitario:
- Integración tecnológica y nuevos roles: La carrera incorpora las últimas tendencias de la profesión y el uso de herramientas virtuales, complementando la labor asistencial con competencias en gestión e investigación sin perder la calidez en la atención.
- Proyectos de extensión y servicio: Los estudiantes participan en proyectos de impacto social, como las intervenciones de salud en Tekoporã, Misiones —donde confluyen alumnos nacionales e internacionales de países como Brasil, Perú y Chile— y en actividades de promoción de la salud en Berazategui, Buenos Aires.
Convalidación del legado y gratitud
Durante septiembre y octubre, la carrera realiza diversas actividades conmemorativas. En este contexto, el viernes 25 de septiembre por la noche se celebró un Culto de Acción de Gracias que contó con la participación especial de Cristian Jara y Solange Fernández, profesionales radicados en Camboya, quienes compartieron su testimonio de servicio voluntario.
Más adelante, al reflexionar sobre el impacto comunitario de la carrera, la Mag. Patricia Robledo remarcó el carácter generacional de la profesión: «Conformamos una gran familia. Hay familias en las que abuelos, hijos y nietos han cursado esta carrera en la institución. Sentimos la responsabilidad de continuar este legado, formando profesionales con propósito y bajo la guía de Dios».
Desde la Universidad Adventista del Plata se reconoce y se agradece a los docentes, egresados y estudiantes de la carrera de Enfermería por su dedicación y vocación de servicio al prójimo a lo largo de estos 118 años de historia.



