
enero 2026
Falleció el Pr. Enrique Becerra
La comunidad educativa de la Universidad Adventista del Plata (UAP) se conduele por la muerte de este ministro del evangelio y referente en el área de la educación cristiana a nivel mundial para la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD), acaecida el 16 de enero.
Enrique Becerra Cuadra nació el 19 de noviembre de 1935, en Osorno, al sur de Chile, en una familia de tradición religiosa mixta. Su madre Ana era cristiana y su padre Javier era agnóstico. La familia se trasladó a Chillán para trabajar en la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1939. Ese hecho permitió a Enrique entrar en contacto con una escuela adventista y conocer allí las enseñanzas de la Iglesia. De la escuela adventista de Chillán le fue natural pasar al Colegio Adventista de Chile para completar sus estudios secundarios. En esa Institución fue bautizado y continuó estudios de teología, graduándose en 1955.
Entre 1956 y 1959 fue pastor en la Misión Uruguaya, primero en la Iglesia Central de Montevideo y luego en la Iglesia del Prado. Se casó en Santiago de Chile con Elia Orellana Castro, una joven de profundas raíces adventistas y tuvieron tres hijos nacidos en Uruguay: Irene Mabel, Sergio Enrique y Lilian Anabel. Entre 1960 y 1965 fue preceptor y profesor en el Instituto Adventista del Uruguay. La misma tarea habría de continuar en el Colegio Adventista del Plata entre 1966 y 1968. En esta última institución fue ordenado al ministerio pastoral.
Enrique Becerra había sido fruto y agente de la educación cristiana, pero no se conformó con lo que había logrado. Él deseaba una educación más completa para servir mejor. En el Seminario Teológico Adventista del Séptimo Día de la Universidad Andrews, de Michigan, Estados Unidos, completó el Master of Divinity en 1971 y regresó para servir en el Colegio Adventista de Chile. En los años posteriores fue profesor de teología, vicedirector de Asuntos Estudiantiles y finalmente, rector. Luego, se dispuso a estudiar en la Universidad de Estrasburgo, Francia, de la cual egresó como Doctor en Ciencias Religiosas en 1982. El Colegio Adventista de Chile lo esperaba una vez más, ahora como Decano del Departamento de Teología.
En 1985 dejó Chile para transformarse en el segundo rector del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT) de la División Sudamericana, además de secretario de campo. Por un año (1992) fue presidente de la Unión Austral (Argentina, Paraguay y Uruguay) de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. A continuación, sirvió como director asociado del Departamento de Educación de la Asociación General en Washington D.C. hasta fines de 2005. En esos años fue responsable de la supervisión y evaluación de los colegios superiores y universidades de las Divisiones Euro-Africana, Euro-Asiática, Interamericana y Sudamericana, además de dirigir el equipo de acreditación para todas las escuelas de teología del mundo. Al mismo tiempo, fue editor asociado de la Revista de Educación Adventista en sus versiones en español, francés y portugués.
Enrique Becerra completó 50 años de servicio a la Iglesia, de los cuales más de 40 estuvieron consagrados a los desafíos trascendentes de la educación cristiana. Escogió jubilarse junto a su esposa en Libertador San Martín, Entre Ríos, Argentina, desde 2009, donde participó activamente en la Iglesia Libertador Norte.
Al referirse a sus principios guiadores, escribió el pastor Becerra: «Por medio de la educación cristiana, a nivel secundario y de grado, recibí de mis profesores ideales de amor a Dios y espíritu de servicio a Dios y a la Iglesia. Estos ideales marcaron el sendero del trabajo denominacional en tareas simples y complejas, a veces de naturaleza muy diversa, pero todas vinculadas con la formación de jóvenes para contribuir a la misión de la Iglesia. Especialmente en las tareas de acreditación de instituciones de nivel universitario desde la Asociación General, vi la mano de Dios al llevarme por experiencias diversas en los años anteriores. Cada trabajo previo se constituyó en un aprendizaje precioso para entender mejor las diversas actividades que se realizan en una institución educativa cristiana, que forma jóvenes para servir a Dios y a la sociedad».
Por su parte, el Mag. Horacio Rizzo, rector de la UAP expresó estas palabras ante la desaparición física de este siervo en la misión de la IASD: «Recorrer la vida del pastor Enrique Becerra es reconocer a un referente. Pastor, líder, padre, esposo, compañero de trabajo que, en todas las áreas vivió intensa y apasionadamente. Su legado está enraizado en la vida institucional y de la Iglesia, no solo en estas tierras, sino a nivel mundial. En lo personal, pude compartir algunas charlas que me sirvieron para afirmar el foco de la cosmovisión educativa adventista y mirar con fe proyectos soñados por la UAP, como son, las nuevas residencias estudiantiles. Agradezco a Dios por la vida de líderes como el pastor Enrique y me queda el desafío de sostener su legado».
«El testimonio del Pr. Becerra permanece vivo en su descendencia: sus hijos Irene, Sergio y Gabriela, Lilian y Leandro, y nietos Marcel, Marielle, Stephane, Nicole, Michelle, Leandro y Sebastián, junto a su bisnieto recién nacido, Emil Lorenzo; quienes con gratitud y honra llevarán adelante los valores que él sembró—la fe, la integridad, el amor por la familia y el servicio al prójimo—. Su ejemplo seguirá guiando nuestras vidas y manteniendo encendida su memoria en cada generación», enfatizó el Dr. Sergio Becerra, hijo del consagrado obrero.
La comunidad educativa de la UAP acompaña en este momento a la familia y amigos del Pr. Enrique Becerra, en particular, al Dr. Sergio Becerra quien se desempeñó como decano de la Facultad de Teología en la Universidad Adventista del Plata, compartiendo la convicción de que el noble líder, esposo y padre «descansa de sus labores, pero sus obras siguen». Que la esperanza que sostienen las Sagradas Escrituras encienda el corazón de quienes aman el pronto retorno de Jesús.
Fuente: Dr. Sergio Becerra


