Del 26 al 30 de enero, los 14 alumnos del programa Adventist Colleges Abroad (ACA) de la Universidad Adventista del Plata (UAP), realizaron un viaje académico a Perú como parte de su plan de estudios.
El objetivo fue comprender el idioma español no solo desde lo lingüístico, sino también desde el contexto sociocultural en el que se desarrolla, ampliando así su perspectiva intercultural y fortaleciendo el uso práctico del idioma en situaciones reales.
La experiencia incluyó la visita a tres destinos emblemáticos: Cusco, Machu Picchu y Lima.

El recorrido inició en Cusco, antigua capital del Imperio incaico, considerado el más importante de la América precolombina. Sus construcciones, monumentos, comidas típicas y tradiciones permitieron a los estudiantes acercarse a la vida cotidiana, religiosa, política y cultural de esta civilización. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad conserva prácticas vigentes como el aprendizaje del quechua, las festividades religiosas y las danzas tradicionales, evidenciando una identidad que integró elementos de la colonización española sin perder sus raíces.
Durante la visita, también recordaron la labor de Pedro Kalbermatter (1886–1968), misionero y enfermero adventista argentino que trabajó en Cusco entre 1928 y 1930. Allí se desempeñó como enfermero jefe en un hospital local y fundó una escuela de enfermería para responder a las necesidades sanitarias de la región. La frase bíblica “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, que inspiró su servicio, permanece registrada en una de las paredes del hospital.

El segundo destino fue Machu Picchu, una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo y símbolo de la civilización inca y de la identidad peruana. En este sitio arqueológico, los alumnos pudieron apreciar el avanzado conocimiento de esta cultura en áreas como arquitectura, astronomía y agricultura.
Finalmente, el grupo visitó Lima, capital del Perú y antiguo centro político, económico y religioso del Virreinato. Su centro histórico conserva iglesias, conventos y balcones coloniales que reflejan la herencia artística y académica del período colonial. Además, la ciudad destaca por su gastronomía de reconocimiento internacional, con restaurantes distinguidos con premios Michelin.
Antes de emprender el regreso, los estudiantes identificaron con sorpresa y alegría una iglesia adventista junto a un colegio, la sede administrativa de una de las uniones del país y el edificio de ADRA, ubicados sobre una importante avenida. El hallazgo generó una espontánea expresión de unidad y pertenencia, recordando que, más allá de las diversas nacionalidades, comparten una misma identidad de fe.



