La Universidad Adventista del Plata (UAP) impulsa iniciativas de servicio y misión para estudiantes interesados en compartir amor y salvación.
En este marco, el Servicio Voluntario Adventista (SVA) —programa oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día—conecta a jóvenes y adultos con proyectos de voluntariado en todo el mundo, en áreas como educación, salud, evangelismo, construcción y comunicación, respondiendo al llamado de Jesús de «ir y hacer discípulos en todas las naciones». (Mateo 28:19-20)
En esta ocasión, UAP Noticias dialogó con tres estudiantes que sirvieron entre nueve y diez meses en Arábiga, Suecia: Cintia Stoletniy, estudiante del Profesorado de Inglés, quien regresó hace tres semanas; Delfina Dupont, ingresante de la Licenciatura en Psicología que volvió en septiembre; y Miguel Mamani, alumno de cuarto año de la Licenciatura en Comunicación, que arribó hace pocos días.
Luego, se les consultó sobre cómo nació el deseo de ser voluntarios. Ellos contaron que, aunque en un inicio no todos pensaban en salir del país, el consejo de amigos, la búsqueda vocacional y la inquietud espiritual condujeron su decisión hacia el servicio. Delfina, por ejemplo, planeaba comenzar directamente la Universidad, pero ante sus dudas y las sugerencias de su entorno decidió postergar un año e ir como voluntaria, aunque su idea inicial era viajar a África o a un destino remoto y no a Europa.
En cuanto al lugar y las tareas realizadas, los estudiantes explicaron que sirvieron en un centro de estilo de vida saludable cercano a la ciudad de Arábiga. Allí colaboraron en un hotel con restaurante vegano y en la producción de una revista de salud con contenido espiritual, distribuida en toda Suecia y en países vecinos. Su trabajo fue muy diverso: limpieza, cocina, servicio de comedor, apoyo en un estudio multimedia, grabación de videos promocionales, toma de fotografías y participación en programas de televisión. Más allá de aplicar conocimientos específicos de sus carreras, asumieron la consigna de ayudar “donde hiciera falta”.
Al recordar anécdotas significativas, mencionaron experiencias inspiradoras y desafíos culturales.
Por un lado, Cintia compartió la emoción de predicar en inglés frente a jóvenes en una iglesia de Noruega y recibir el agradecimiento de una persona no adventista impactada por el mensaje. Por otro lado, Delfina relató el caso de una influencer que decidió no publicar contenido del lugar tras encontrar material cristiano en la revista del hotel, lo que evidenció la resistencia a lo religioso en contextos altamente secularizados. Esta situación, señalizó Delfina Dupont, permitió enseñarle que «aun en países desarrollados, existe una profunda necesidad de misioneros».
Más adelante, UAP Noticias preguntó a los jóvenes voluntarios, Cintia Stoletniy, Delfina Dupont y Miguel Mamani cómo vivenciaron el choque cultural.
En este contexto, Miguel destacó que su percepción inicial sobre la frialdad de la sociedad nórdica cambió al participar en actividades de evangelismo en espacios abiertos, por ejemplo, en Finlandia donde compartieron abrazos, té, fotos y oraciones en el clima frío. «Hay mucha necesidad de misioneros, de las personas de escuchar el Evangelio», afirmó. Por su parte, Delfina dijo que descubrió que, pese a ciertas formas de cortesía distante, muchas personas se mostraron receptivas. Este contraste con la realidad latinoamericana los llevó a reflexionar sobre distintas maneras de relacionarse, pero también sobre la universalidad de las necesidades espirituales.
Finalmente, al evaluar el impacto personal de la experiencia, coincidieron en que el voluntariado marcó un antes y un después en sus vidas: «Aprendí mucho. Es una buena experiencia que te ayuda a crecer en muchas áreas», valoró la estudiante voluntaria Cintia Stoletny.
Los estudiantes de la Universidad, a través del programa de SVA de la Iglesia, aprendieron a confiar más en Dios, crecieron en autonomía, hicieron nuevas amistades, crearon recuerdos valiosos y formaron hábitos saludables. Además, expresaron el deseo de seguir sirviendo como voluntarios si esa es la voluntad de Dios. Por ejemplo, Miguel Mamani consideró la posibilidad de regresar a Suecia una vez que se reciba: «Dios tiene planes para nosotros, debemos escuchar su voz. Sin dudas, él transformará nuestra vida».
Si te gustaría formar parte de esta propuesta de voluntariado, podés obtener más información en la página web oficial del Servicio de Voluntario Adventista.



