Con apenas 18 años, Leah Anthony dejó su hogar en Oklahoma, Estados Unidos, para emprender una experiencia que transformaría su vida académica y personal.
Llegó a la Universidad Adventista del Plata (UAP) con el objetivo de aprender español. Ahora, tras finalizar el programa de Castellano como Lengua Extranjera (CLE), proyecta su ingreso a la carrera de Medicina en la UAP.

Leah creció en una familia cristiana junto a sus padres y tres hermanos. Amante de la música, tiene conocimientos de piano y violín, cursó parte de su secundaria en Canadá, en una institución con fuerte orientación musical. Su plan original era continuar sus estudios en Estados Unidos y prepararse allí para Medicina. Sin embargo, sentía el deseo de aprender español como una meta personal.
«Después de mucha oración y ayuno, sentí paz al decidir venir a Argentina», relata. Recomendaciones de amigos argentinos, conocidos de su iglesia y experiencias previas de compañeros que habían estudiado en el país influyeron en su decisión. «Cuando llegué acá, tenía paz completamente. Sentí que era el lugar correcto».
Aprender un idioma desde cero
Al iniciar el programa, Leah no hablaba español. «Literalmente no entendía nada los primeros meses», recuerda entre risas. Sin embargo, destaca el acompañamiento de sus profesores y el clima del aula como factores clave en su progreso.
«Mis maestros fueron fundamentales. Son muy amables, hablan lento y tienen mucha paciencia. Nos daban cuadernillos para cada materia: gramática, composición escrita, ortografía, cultura argentina. Eso me ayudó mucho».

Entre sus asignaturas favoritas menciona Gramática y Cultura Argentina. La primera le resultó especialmente atractiva por su estructura lógica: «La gramática es como matemáticas, tiene fórmulas para formar oraciones». En cuanto Cultura Argentina, disfrutó aprender sobre la historia del país, sus costumbres y expresiones.
Uno de los mayores desafíos fue el vocabulario y la sintaxis. «Hay palabras que significan varias cosas y eso me confundía. También la puntuación y los sufijos», explica. Aun así, asegura que la práctica constante, la lectura, la música en español y el intercambio diario con compañeros fueron claves para avanzar.
Una experiencia de inmersión cultural
Más allá del aula, Leah valora especialmente la vida en el campus. Destaca la tranquilidad, la cercanía de los espacios y la posibilidad de organizar sus propios horarios, algo que considera un aprendizaje importante en su etapa de transición hacia la universidad.
En el plano cultural, una costumbre argentina le llamó particularmente la atención: el mate y el tereré. «Me gustó mucho que sea algo para compartir. Crea conexiones con otras personas», comenta. Aunque prefiere el tereré por el clima cálido, reconoce que el mate es parte esencial de la experiencia local.
También resalta la amabilidad de la comunidad: «La gente es muy paciente cuando sabe que estás aprendiendo. Hablan más lento y te ayudan. Eso hace que no tengas miedo».
Un mensaje para futuros estudiantes
Al reflexionar sobre su experiencia, Leah lo define como “increíble”. En apenas tres meses pasó de no hablar una palabra en español a poder mantener conversaciones y proyectar sus estudios en el país.
«Mi progreso fue increíble. Es una bendición. Sin mis profesores y el apoyo del programa, no sé dónde estaría ahora», afirma.
A quienes estén considerando sumarse al programa de Castellano como Lengua Extranjera en la UAP, les deja un consejo claro: «No tengan miedo. Van a aprender mucho, van a hacer amigos y van a crecer. Es un muy buen lugar».
Mirando hacia el futuro
Su próximo paso es prepararse para el ingreso a Medicina en la UAP. «Sé que es una carrera difícil, pero me gustan las ciencias y quiero ser médico», señala con convicción. En caso de no ingresar en esta instancia, planea realizar el curso preparatorio.
Aunque hoy su enfoque está puesto en la medicina, no descarta que la música vuelva a ocupar un lugar central en su vida más adelante. «Tal vez en el futuro pueda estudiar música también», expresa.
Por ahora, Leah Anthony continúa su camino en Argentina, convencida de que su decisión fue guiada por la fe y agradecida por una experiencia que le abrió puertas académicas, culturales y espirituales.



