Jugador, capitán y entrenador, Josué Altamirano, estudiante de la Licenciatura en Psicología, comparte cómo el deporte moldea su vida académica, su carácter y su forma de liderar dentro y fuera de la cancha.
En la Universidad Adventista del Plata (UAP), el básquet no es solo competencia: es formación, disciplina y equilibrio. Así, lo vive Josué Altamirano, quien combina dos roles exigentes dentro del deporte universitario: es jugador —actual capitán— del equipo masculino, y entrenador del equipo femenino.

Su historia con el básquet comenzó en la adolescencia casi como un desafío personal. Desde entonces, el deporte se convirtió en una constante en su vida, aunque su llegada al equipo universitario no fue inmediata. Tras ingresar en 2022, entrenó durante dos años hasta lograr un lugar en el plantel en 2024. Hoy, no solo juega más minutos, sino que también lidera dentro de la cancha.
Para Josué, el básquet representa un espacio de equilibrio frente a la exigencia académica. «Estudiar Psicología implica mucha teoría, muchas horas de lectura. El básquet es mi momento de desconexión, de liberar energía», explicó en una entrevista para UAP Noticias. Además, destacó el valor social del equipo: compartir con estudiantes de distintas carreras le permite ampliar su mirada y salir de la rutina académica.
En su rol como entrenador del equipo femenino el desafío es diferente. Si bien su experiencia como jugador le brinda herramientas técnicas, reconoce que debe ajustar sus expectativas. «Me sirve porque enseño corrigiendo mis propios errores, pero también tengo que regular cuánto exijo. No es el mismo nivel competitivo», admitió. El objetivo principal, en este caso, es formativo: que las jugadoras sumen experiencia y que el deporte siga creciendo dentro de la UAP.
La competencia, aseguró, no debe desbordar los valores que representa el equipo. En ese sentido, tanto jugadores como entrenadores coinciden en la importancia de la actitud y el trabajo en equipo por encima del resultado. «Cuando nos ponemos la camiseta de la Universidad sabemos que representamos algo más», señaló.
Así, entre entrenamientos, partidos y clases, Josué Altamirano construye una experiencia que va más allá del deporte: una formación integral donde el esfuerzo, la disciplina y el compañerismo se convierten en aprendizajes que trascienden el deporte en la Universidad Adventista del Plata.



