Continúa la dinámica del programa de Posgrado en Teología de la UAP

Continúa la dinámica del programa de Posgrado en Teología de la UAP

La Universidad Adventista del Plata (UAP), mediante la Facultad de Teología, ofrece programas avanzados para formar líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD), con un énfasis en investigación, enseñanza y misión pastoral.

El Dr. Edgar Horna, director de posgrado, explicó a UAP Noticias el valor profesional y académico de estos estudios.

Maestría en Teología Pastoral: nueva y práctica, se centra en Capellanía educativa y de salud. Tiene modalidad híbrida con una duración de dos años y medio y culmina con un trabajo integrador. En esta primera edición hay trece estudiantes argentinos y brasileños. «Proporciona herramientas para potenciar su labor pastoral, con prácticas en contextos difíciles», explicó el Dr. Horna.

Doctorado en Teología: énfasis en investigación y generación de conocimiento. En el dos mil veinticuatro se abrió la especialización en Estudios Pastorales (liderazgo y evangelismo), además de Sistemática, Antiguo y Nuevo Testamento. Las últimas cohortes han sido de cuarenta y tres estudiantes, y este año cuarenta y uno, mayoritariamente administradores eclesiásticos. «Resuelven problemas reales de la Iglesia mediante revisiones bibliográficas extensas y herramientas teológicas relevantes», precisó el Dr. Edgard Horna.

Luego, sobre la orientación del posgrado, el Dr. Edgard Horna explicó: «Buscamos vincular todos los proyectos a realidades eclesiales concretas, ya sea teológicas, teóricas o prácticas. Los alumnos realizan revisiones bibliográficas exhaustivas para comprender la problemática y, con las herramientas adquiridas, la resuelven. Así, los trabajos resultan relevantes para el ámbito académico y nuestra realidad».

Más adelante, el Dr. Edgard Horna resaltó la diversidad de realidades (Europa, África, Centroamérica y Sudamérica), que enriquece el diálogo, la crítica y la retroalimentación entre pares. Por otra parte, los desafíos incluyen un cuerpo docente reducido ante unos sesenta estudiantes durante enero y febrero, pero se gestiona con proyectos previos, guía dinámica y fluida. Además, agregó que es un enriquecimiento colectivo dialogar en grupos en las distintas especialidades teológicas.

Finalizando la entrevista, el Dr. Horna reflexionó sobre sus vivencias en el posgrado: «Avanzamos por la gracia de Dios, con su dirección pese a nuestros errores. Es un privilegio ofrecer un programa sólido que beneficie a la Universidad, la Iglesia y la comunidad mediante publicaciones relevantes sobre nuestros fundamentos como Iglesia».

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