La Semana del Colportaje reúne formación, testimonios y misión en la UAP

La Semana del Colportaje reúne formación, testimonios y misión en la UAP

El Instituto de Desarrollo del Estudiante Colportor (IDEC) de la Universidad Adventista del Plata (UAP) lleva adelante una nueva edición de esta propuesta que continúa siendo una herramienta de misión y desarrollo para los estudiantes.

Bajo el lema “ONMISION: cambia tu mundo”, la semana comenzó con distintas actividades destinadas a acercar a la comunidad universitaria a la experiencia del colportaje y a recuperar algunos de los principios que caracterizan esta tarea.

Asistentes de colportaje participantes del EFA.

Como antesala de la propuesta, el 11 y 12 de septiembre se desarrolló la Escuela de Formación de Asistentes (EFA), destinada a los líderes que acompañan a los estudiantes durante las campañas. En torno al mensaje “Lo viejo funciona”, el encuentro invitó a volver a las bases del colportaje y rescatar experiencias de quienes desempeñaron anteriormente estas funciones.

El domingo 13 se realizó además la Cena de la Victoria, un espacio de celebración por los resultados alcanzados durante la campaña de invierno. El encuentro reunió a más de cien personas, entre estudiantes, directores, autoridades de la Universidad y referentes de distintos campos de la Unión Argentina.

Durante esta campaña participaron aproximadamente 130 estudiantes, quienes desarrollaron la actividad durante un mes.

Una misión que continúa puerta a puerta

Uno de los ejes destacados durante la semana es la vigencia del contacto personal. A pesar de los cambios producidos por las nuevas tecnologías y las formas digitales de comercialización, el encuentro cara a cara continúa siendo una característica fundamental del colportaje.

Los estudiantes recorren distintos lugares y visitan diariamente numerosas familias para presentar publicaciones relacionadas con la salud física, mental y emocional, la espiritualidad y la vida familiar. Pero la tarea trasciende la distribución de literatura: cada encuentro puede convertirse en una oportunidad para conversar, compartir experiencias de fe, acompañar y orar junto a las personas.

En este sentido, el Lic. Jonathan Capriles, director del IDEC, expresó que la experiencia también produce un impacto significativo en los propios estudiantes. «El colportaje en sí cambia al chico, lo transforma», señaló, al referirse a los aprendizajes y experiencias que los jóvenes adquieren durante las campañas.

Estudiantes colportores en la Cena de las Victorias.
Estudiantes colportores en la Cena de las Victorias.

Para el Pr. Leonardo Meda, director del Servicio Voluntario Adventista de la Unión Argentina y orador de esta edición de la Semana del Colportaje, esta experiencia también puede constituirse en una primera escuela de misión. Al recordar su propia experiencia, relató que su primera campaña de invierno, cuando tenía 18 años, le permitió desarrollar aprendizajes que luego serían significativos para su ministerio.

«Mi primera escuela de misión local fue con una campaña de colportaje», recordó. Según explicó, aquella experiencia le permitió comprender aspectos como «el contacto con la gente, el esfuerzo, la disciplina, la organización, el trabajo en equipo y varias cosas más que uno puede aprender en esa tarea».

Reflexión, testimonios y encuentro

Del 14 al 17 de septiembre, el programa se desarrolla en el Salón de los Pioneros. Cada jornada comienza a las 19:00 con el ColporPoint, un espacio que propone juegos y premios, y continúa a las 20:00 con el ColporWeek: ONMISION, un momento de reflexión a cargo del Pr. Leonardo Meda.

La propuesta de este año busca poner el foco no solamente en las herramientas prácticas para desarrollar una campaña, sino también en la dimensión espiritual de la experiencia. «No me estoy centrando en darles a ellos herramientas de colportaje, porque las van a tener en otras instancias de aprendizaje», explicó el Pr. Meda. «Pensamos en una semana realmente espiritual, es decir, que incluya variables espirituales cuya importancia comprendí varios años después y que pueden marcar una diferencia en su campaña».

En esta línea, el lema “ONMISION” busca transmitir una invitación a involucrarse activamente en la misión. Para el Pr. Meda, el desafío consiste en «entusiasmarse en la misión, activar, ir», entendiendo que la tarea misionera no se limita a un determinado territorio.

Durante las jornadas, el pastor también aborda distintas historias y principios bíblicos vinculados con la experiencia del colportor. Entre los temas desarrollados se encuentran las dificultades propias del campo misionero, el relacionamiento con las personas y la importancia de comprender la misión desde una perspectiva espiritual.

«Si yo voy a una casa y no miro a los ojos a una persona, no voy a cumplir con el objetivo de Dios. Quizás voy a cumplir el mío, pero no el de Dios», señaló el Pr. Meda al referirse a la importancia del encuentro personal. En este sentido, destacó que «el relacionamiento real, honesto y amoroso» constituye uno de los aspectos centrales de la misión.

La programación también permite conocer historias de estudiantes que participaron en diferentes campañas y que actualmente se encuentran desarrollándose en distintas áreas profesionales. Estos testimonios buscan mostrar cómo la experiencia del colportaje puede trascender el período de campaña y aportar herramientas para la vida personal, académica y profesional.

La propuesta reúne además a directores de colportaje provenientes de diferentes regiones de Argentina y Uruguay, generando un espacio de intercambio y fortaleciendo los vínculos entre los distintos equipos que trabajan con los estudiantes.

Una mirada que trasciende los resultados

Pr. Leonardo Meda en la primera noche del COLPORWEEK
Pr. Leonardo Meda en la primera noche del COLPORWEEK.

Más allá de los objetivos económicos o numéricos que cada estudiante pueda establecer para una campaña, el Pr. Meda planteó durante la semana una mirada diferente sobre el significado del éxito en el colportaje.

«Queremos que ellos sean colportores de éxito, no solo a través de las estadísticas», afirmó. En este sentido, señaló que alcanzar los objetivos personales es importante, pero que la experiencia también debe evaluarse a partir de aquello que cada estudiante puede desarrollar en su relación con Dios, con las personas y con la misión.

Esta perspectiva se relaciona también con la propia experiencia del pastor, quien reconoció que no se considera «ni el colportor más experimentado ni tampoco el más exitoso» y que, en algunas campañas, otros estudiantes obtuvieron mejores resultados. Sin embargo, destacó que su experiencia le permitió descubrir aprendizajes que hoy considera valiosos para acompañar a otros jóvenes.

Además, como director del Servicio Voluntario Adventista de la Unión Argentina, el Pr. Meda señaló que la experiencia adquirida en el colportaje puede convertirse en una preparación para futuros desafíos misioneros. Según explicó, algunos de los jóvenes que participan de estas campañas podrían posteriormente involucrarse en experiencias de voluntariado intercultural.

«Lo que ellos hacen y cómo lo hacen será de gran valor en el campo misionero», expresó.

Una mirada hacia la próxima campaña

Además de celebrar lo realizado, la Semana del Colportaje proyecta sus objetivos hacia la campaña de verano 2026-2027.

Durante el verano anterior participaron aproximadamente 305 colportores entre Argentina y Uruguay: cerca de 230 en Argentina y más de 70 en Uruguay. Para la próxima campaña, el IDEC se propone alcanzar alrededor de 300 estudiantes en Argentina y mantener una participación de al menos 70 colportores en Uruguay.

La semana concluirá este 18 de septiembre con una actividad especial en el Espacio IDEC, que incluirá música en vivo, sorteos y un espacio de encuentro comunitario.

De esta manera, la Semana del Colportaje propone detenerse, mirar lo vivido y proyectar nuevos desafíos. La experiencia se presenta no solo como una actividad de temporada, sino como un espacio de formación, servicio y misión que busca preparar a los estudiantes para llevar sus aprendizajes más allá de la campaña.

Como sintetizó el Pr. Meda al hablar del lema de esta edición, «hasta que Cristo venga, el desafío es claro y es el mismo, ya sea en Asia Central o en Argentina»: involucrarse en la misión y estar dispuestos a servir allí donde sea necesario.

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