Representantes de las instituciones educativas de la Universidad Adventista del Plata (UAP) participaron en una capacitación impulsada por la Secretaría de Educación de la Nación para fortalecer el trabajo de las habilidades socioemocionales en las escuelas.
La actividad se desarrolló durante tres jornadas en el Colegio San Pablo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y fue organizada por la Secretaría de Educación de la Nación, dependiente del Ministerio de Capital Humano. El encuentro estuvo dirigido a directivos de instituciones educativas de gestión privada de distintas provincias del país.

La profesora Gabriela Rossi, directora de la Escuela Primaria N.º 104, Domingo Faustino Sarmiento, participó de este encuentro junto a la profesora Juliana Sánchez, rectora del Instituto Adventista del Plata; la profesora Fabiana Candotto, directora del nivel inicial; y el profesor Eduardo Silva, apoderado Legal de las instituciones educativas de la UAP, ligadas al Consejo General de Educación (CGE). Según explicó la Prof.ª Rossi, la invitación llegó a través del CGE y despertó un inmediato interés por la relevancia de la temática abordada.
«Es un tema que realmente nos atraviesa como sociedad y también como escuela. Todo lo relacionado con el desarrollo de habilidades socioemocionales impacta directamente en la convivencia, en el aprendizaje y en la manera en que nos vinculamos», expresó.
El programa, denominado HASE —sigla que hace referencia a Habilidades Socioemocionales—, estuvo centrado en tres ejes fundamentales: el autoconocimiento, la convivencia con los demás y la capacidad de actuar y tomar decisiones frente a diferentes situaciones.
«Primero trabajamos el conocernos a nosotros mismos y aprender a gestionar lo que sentimos. Luego, cómo convivimos y nos relacionamos con el otro. Y finalmente, cómo actuamos y decidimos frente a distintas circunstancias», detalló la directora.
Durante las jornadas, especialistas y capacitadores de la Secretaría de Educación brindaron herramientas para que los equipos directivos puedan convertirse en “formadores de formadores”, multiplicando posteriormente los contenidos en sus propias instituciones y comunidades educativas.
La Prof.ª Rossi destacó que el trabajo sobre las emociones y la convivencia no puede limitarse a un área específica, sino que debe abordarse de manera transversal en todos los niveles educativos, desde el nivel inicial hasta el secundario.
«Hoy la escuela enfrenta muchas situaciones vinculadas a la convivencia, a la salud emocional y a las dificultades sociales que viven los estudiantes. Por eso es fundamental que los docentes cuenten con herramientas para acompañar esos procesos, pero también para cuidar su propia salud mental», señaló.
Desde la institución explicaron que la Escuela Primaria N.º 104 Domingo Faustino Sarmiento ya venía desarrollando internamente propuestas relacionadas con la convivencia escolar y la gestión emocional. En ese sentido, la capacitación nacional permitió fortalecer y ampliar el trabajo que ya se encontraba en marcha.
«Este programa vino a darnos más claridad y más herramientas para seguir construyendo un proyecto institucional basado en la gestión de emociones y la convivencia”», afirmó la Prof.ª Rossi.
Uno de los aspectos que más remarcaron los participantes fue la necesidad de involucrar activamente a las familias en este tipo de iniciativas.
«No hay manera de trabajar las habilidades socioemocionales sin las familias. La escuela sola no puede hacerlo. Necesitamos que los hogares también formen parte de este proceso», sostuvo.
La capacitación reunió a representantes de instituciones privadas de 20 jurisdicciones del país y forma parte de una política nacional que ya alcanzó a miles de docentes, supervisores y directivos de distintas provincias argentinas.
Tras su participación, el equipo de la UAP comenzó a trabajar junto al Consejo General de Educación para que la institución pueda convertirse en sede de futuras instancias de formación destinadas a otros directivos y docentes de la región.
Además de la capacitación técnica, la Prof.ª Rossi valoró especialmente el vínculo entre la propuesta nacional y los principios de la educación adventista.
«Se habló mucho de educación integral, y para nosotros eso es fundamental. La educación adventista siempre entendió al ser humano como un todo: lo académico, lo emocional, lo espiritual y lo social forman parte de una misma realidad», explicó.
Finalmente, adelantó que próximamente se anunciarán nuevas actividades y espacios de socialización vinculados al programa, con el objetivo de extender estas herramientas no solo a la comunidad educativa de la UAP, sino también a otras instituciones interesadas en trabajar la gestión emocional y la convivencia escolar.
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