El 27 y 28 de febrero se llevó a cabo este encuentro religioso en la Universidad Adventista del Plata (UAP) bajo la temática “Espíritu Santo y el tiempo del fin”.
Durante el programa, la comunidad universitaria participó de espacios de oración, reflexión bíblica y mensajes espirituales orientados a fortalecer la vida de fe y el compromiso con la misión cristiana.

En diálogo con UAP Noticias, el Pr. Marcos Blanco planteó una pregunta central que guio gran parte de las reflexiones: «¿Qué es lo que el Espíritu Santo puede hacer por mí en mi vida diaria para reflejar el amor de Jesús?». A partir de este interrogante, desarrolló la idea de que la obra del Espíritu Santo conduce a un proceso de transformación personal que impacta de manera concreta en la vida cotidiana.
«Cuando digo en mi vida me refiero a mi vida personal, mi familia y mi tarea (trabajo)», explicó el Pr. Blanco, destacando que la acción del Espíritu Santo abarca todas las dimensiones de la experiencia humana. En ese sentido, afirmó: «El Espíritu Santo trae la presencia real de Cristo en mi vida», subrayando que esa cercanía permite afrontar el tiempo del fin con esperanza y confianza en Dios.

Por su parte, el Pr. Fabián Werlen recordó la experiencia de los discípulos antes de recibir el Espíritu Santo, señalando que aquel momento estuvo marcado por la reconciliación y la unidad. «Las ofensas quedaron de lado, las faltas se perdonaron, se unieron en amor, oraron fervientemente y fueron enfocados hacia la misión con poder», expresó, resaltando cómo la obra del Espíritu renueva las fuerzas para cumplir la misión cristiana.
Al evaluar el encuentro, el Pr. Marcos Blanco destacó el impacto espiritual del programa para los participantes: «Se trató de un momento de reflexión y búsqueda del Espíritu Santo con el propósito de acercarnos a Cristo y que nos transforme a su imagen y semejanza, a través de la Palabra».
Con este tipo de iniciativas, la Universidad Adventista del Plata continúa promoviendo espacios que integran la vida espiritual con la misión educativa, reafirmando su compromiso de anunciar el evangelio y fomentar una relación más profunda con Dios.



