En el marco del cierre de la Convención de Líderes del Ministerio Joven de la Asociación Argentina Central (AAC), se inauguró esta exhibición en el Centro Histórico Adventista, un espacio que rescata la historia y el legado del movimiento juvenil adventista en el país.
La ceremonia se realizó el domingo, a las 14:30, y reunió a líderes, pastores y miembros de la comunidad, quienes acompañaron con entusiasmo este momento histórico.
Estuvieron presentes el Pr. Nicolás Luna, director de Jóvenes de la Unión Argentina; el Pr. Marco Báez, director de Jóvenes de la AAC; el Pr. Horacio Fernández, presidente de la Asociación Argentina Central; el Pr. Christian Varela, director del Centro White; y el Lic. Orlando Palmieri, impulsor de la iniciativa junto con las autoridades universitarias.
La ceremonia comenzó con palabras de agradecimiento del director del Centro Histórico Adventista, quien reconoció el apoyo del Mag. Horacio Rizzo, rector de la universidad, por respaldar la iniciativa, así como la colaboración del Centro de investigación White, de Rosana Clementin en la decoración y de los departamentos de compras, carpintería, mantenimiento y gerencia de Servicios. También destacó a quienes donaron elementos históricos de conquistadores y aventureros. “El museo se construye entre toda la comunidad”, fue una de las ideas centrales del acto.
El mensaje principal estuvo a cargo del Pr. Horacio Fernández, quien desafió a los presentes a continuar creciendo en el servicio y la misión, con la mirada puesta en el encuentro con el Señor.
Como gesto simbólico de apertura, el Pr. Nicolás Luna realizó el tradicional “clavado del hacha”, y en lugar del clásico corte de cinta se desató una soga, marcando oficialmente la habilitación del espacio. Luego, los asistentes recorrieron las instalaciones y compartieron un momento de fotografías y recuerdos.
Un recorrido por 65 años de historia
La iniciativa surgió inicialmente con el propósito de dedicar un lugar para visibilizar los 65 años de trabajo del club CCC. Posteriormente, en diálogo entre el Mag. Rizzo y el Pr. Orlando Palmieri, se decidió ampliar el proyecto y concretar el primer Museo físico de Conquistadores en Argentina.
El espacio permite apreciar la evolución del ministerio juvenil adventista, desde publicaciones históricas como la revista El Instructor de la Juventud de 1852, impresa incluso antes de la organización formal de la Iglesia Adventista, hasta el desarrollo de manuales, clases progresivas y el crecimiento de un ministerio que hoy alcanza a millones de jóvenes en el mundo.

Entre los objetos exhibidos se encuentran insignias de “camporíes” a nivel asociación, división y mundiales; diferentes diseños de pañuelos, banderas y botones antiguos y modernos; bandas tradicionales utilizadas por varones y damas; elementos históricos del club Los Pumas de Florida; y piezas pertenecientes al club CCC. Se destaca especialmente la restauración de la antorcha histórica que durante años estuvo en el mástil del predio del club CVCC, hoy incorporada como símbolo de la misión de seguir alumbrando el mensaje del evangelio.
Un espacio para recordar y proyectar
La apertura del museo estuvo marcada por la alegría, la pasión y la solemnidad. A pesar de las condiciones climáticas y del horario poco habitual, numerosos líderes y miembros de clubes se hicieron presentes para acompañar este momento significativo.
El museo busca convertirse en un punto de encuentro dinámico, un espacio de intercambio y aprendizaje donde los clubes puedan conocer la historia del ministerio juvenil y completar especialidades en sus instalaciones. Además, funcionará como recordatorio para los estudiantes universitarios que participaron en su infancia en los clubes, animándolos a mantener vivo el compromiso con este ministerio a lo largo de su vida profesional.
Asimismo, el espacio se proyecta como un testimonio para quienes no conocen la fe adventista, reflejando el esfuerzo sostenido de la Iglesia en la formación integral de niños y jóvenes a lo largo de su historia.
Con la inauguración del Museo del Conquistador, la comunidad adventista en Argentina suma un lugar que honra su pasado, fortalece su identidad y proyecta su misión hacia el futuro.



