Pr. Petras Bahadur
3
abril 2025

«La misión es el futuro del mundo»

El 28 de marzo, en horas de la noche y en el Templo de la Universidad Adventista del Plata (UAP), el Dr. Petras Bahadur, director del Global Centre for Adventist Muslim Relations de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) tuvo a su cargo el cierre de la jornada.

En el marco de la Convención Misionera, propuesta organizada por el Servicio Voluntario Adventista (SVA) que funciona en la UAP, y el área de Capellanía, este líder mundial de la IASD especializado en auspiciar y consolidar las relaciones entre la comunidad adventista y la musulmana, tuvo a su cargo arraigar una jornada que estuvo precedida por la apertura 2025 de la Escuela de Misión con que cuenta la Universidad.

En primer lugar, el Dr. Bahadur agradeció a la administración de la UAP por materializar este proyecto, este enfoque y cultura misional que se vive en el campus universitario. «Tuve la posibilidad de tener una reunión con el Mag. Horacio Rizzo, rector de esta Casa, de quien tuve una visión muy positiva del futuro –afirma el líder de la IASD–. También tenemos la expectativa de consolidar un convenio de mutua colaboración entre la Universidad y el Global Centre for Adventist Muslim Relations en pos de la misión».

Luego, su mensaje inició con una afirmación, a saber, «la misión es el futuro del mundo»; y también con una pregunta: «¿Cómo llevar el evangelio de Jesucristo a un mundo que no está interesado en el mismo?». Continuando con su alocución, el Dr. Bahadur dejó un cuestionamiento inquietante, «¿Qué mensaje estamos compartiendo? Si una persona te preguntara ¿Por qué vino Jesús a este mundo? ¿Qué responderías?».

En estas dos últimas preguntas se centró el mensaje del director del Global Centre for Adventist Muslim Relations y acerca de cuál es la respuesta bíblica a este cuestionamiento.  Buscando desde los inicios de la historia del hombre, el orador se centró en el capítulo 1, versos 26 al 28, del libro del Génesis para hallar el propósito de Dios para crear al ser humano. «Dios creó a la primera pareja para que tengan dominio sobre lo creado –afirmó el Dr. Bahadur–. Así como Dios es el rey del universo, dejó en manos de Adán el reinado de la tierra. Esto hecha por tierra el pensar que nuestros primeros padres solo cuidaban el Edén; no, ellos trabajaban este lugar porque era su propiedad. Así como Dios es rey, Adán también lo fue; Dios es perfecto y creó al primer hombre a su imagen, perfecto; Dios es amor y moldeó su creación bajo esta premisa; pero el hombre perdió su reinado. Cuando Adán pecó perdió dos cosas: su reino y la justicia. Ahora el primer hombre no reina y dejó de ser justo, perdió la justicia divina. Y, si Jesús vino a este mundo fue para restaurar el reino y la justicia de Dios». Continuando con su alocución, el líder de la IASD expresó «pero hay un tercer aspecto en esta pérdida del hombre ante el pecado, la vida eterna y la muerte hace su irrupción (junto al sufrimiento y el dolor).  Cristo vino a hacer un trabajo mucho más abarcativo que solo salvar al hombre, vino a restaurar un mundo (la creación) menoscabado por el pecado. El mensaje cristiano afirma que Jesús vino a morir por ti, acéptalo y serás salvo. Pero la Biblia asevera que el reino se perdió y debe ser restaurado; la justicia divina se apartó y debe ser restituida; y la vida eterna, conquistada por la muerte, debe ser restablecida».

 

Seguidamente y ante un público que colmaba el ámbito del Templo de la UAP, el Dr. Bahadur dijo: «Desde los tiempos de Adán existe una sola solución para este problema y la Biblia lo expresa en Génesis 3:15, en donde Dios llama al diablo, a Eva, Adán y les dice, «y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar». Adán no tenía las Sagradas Escrituras, solo tenía un versículo en su mente, Alguien vendría a restaurar el reino que se perdió, pero no sabía cuándo sería el cumplimiento y, dos mil años después solo ese versículo primaba en la historia humana, “alguien ha de venir”».

Pero en la historia del hombre, según la Biblia, en el Antiguo testamento, Dios da cinco claves, cinco pistas de cómo ocurrirá esto. «La primera sucede en el llamamiento a Abraham, en donde el Señor le afirma que algo ocurriría a través de él (Génesis 17:16); la segunda pista está registrada en Génesis 49:10, “No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos”; la tercera está asentada en Números 24:17, “Lo veré, mas no ahora; lo miraré, mas no de cerca; saldrá ESTRELLA de Jacob, y se levantará cetro de Israel, y herirá las sienes de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set”; y la cuarta clave está en 1 de Samuel 2:10, “Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, dará poder a su Rey, y exaltará el poderío de su Ungido”. Pero, recién en David (2 de Samuel 7:13-14) el Señor promete que su reino no tendrá fin y con Salomón son llamados hijos de Dios. Alguien está viniendo, el Señor, hijo de David (Salmo 22 y 23). Luego, en Isaías 9:6 hallamos su nombre “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”. Aquí se nos presenta que quien viene, es el Rey. Pero ahora, desde Adán hasta aquí, hay un cambio. En Isaías 53:5 afirma: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. Aquí vemos al Rey de reyes, al Creador afligido, no solo un Salvador, un Rey y muestra un sacrificio enorme. Y este es el cambio que la Biblia expresa, el Rey quien está pronto a venir, es el Príncipe de Paz, este es el nombre de Jesús en el Antiguo Testamento. La última pista, Miqueas 5:2, “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”. No dice aquí que en Belén nacerá el salvador del mundo, no. Quien nace es el gobernante. Finalmente, llegó y, en Mateo 4:17, Él dice claramente “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Y resto de la Biblia reafirma hasta el final que “el reino de los cielos se ha acercado”».

Luego, el Dr. Bahadur se centró en el capítulo 18, verso 37 del Evangelio según San Juan. «La Biblia es sistemática, coherente. Qué perdió Adán, el reinado, la justicia de Dios y la vida eterna. Qué vino a restaurar Jesús, el reino. A través de una vida sin pecado restituyó la justicia y, en su sacrificio, muerte y resurrección venció a la muerte. El Rey pagó el precio por nosotros nos cubre con su gracia (Mateo 6:33)».

Concluyendo su mensaje, el Dr. Petras Bahadur expresó: «Mi sueño es que hoy, Jesús sea el Rey de tu corazón. Promuévelo».